Poetas somos y en el camino andamos

La poesía. Esa musa inspiradora tan elusiva con unos y tan basta con otros. Explora a través de estas columnas a las figuras de la poesía que han perdurado hasta nuestros días pero también a aquellos poetas actuales que nos hacen comprender el mundo a través de sus ojos.

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Un amor parecido al Universo

Por Susana Santos Mateo

Es a través de mí que vibran todos los astros cuando comienzas tu huida

Raquel Señoret, Anagogías, “Canto II”

La primera imagen de Raquel Señoret Guevara se encuentra en el poema de Vicente Huidobro “Paso del retorno” de Últimos Poemas (obra póstuma publicada en 1948) a través de esta bella dedicatoria: “A Raquel que me dijo un día: cuando tú te alejas un solo instante, el tiempo y yo lloramos”. A cambio, en Anagogías encontré estos versos: “Traigo un cristal sin sombra, un corazón que no decae/ La imagen de la nada y un rostro que sonríe/ Traigo un amor muy parecido al universo/ La Poesía me despejó el camino…” del mismo poema.

En Huidobro. La marcha infinita, Volodia Teitelboim hace un trabajo extraordinario al reconstruir la vida del poeta. Al retomar la última parte de su vida presenta con mucha claridad a Raquel; ella conoció al poeta creacionista en la embajada de Chile en Inglaterra, y regresó con él al país de origen de ambos en dónde lo acompañó hasta la muerte. Sufrió mucho después de la muerte de su amado y vivió una vida complicada debido a su posición política como miembro del Partido Comunista de Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet, régimen al que se opuso activamente.

Raquel Señoret solo publicó dos obras: Sin título de 1962 y Anagogías de 1989, las cuales no han sido estudiadas, ni mencionadas por la crítica vanguardista dejando una deuda al creacionismo, a la poesía chilena y la literatura latinoamericana en general, pues por mucho tiempo se ha determinado que solo Huidobro, Larrea y Gerardo Diego fueron creacionistas.

En la obra de Señoret, además de encontrar los postulados creacionistas puestos en práctica, es inevitable identificar temas del imaginario huidobriano como el horizonte, el olvido, el vuelo y el universo.

La poesía de la poetisa chilena expresa la estructura de una continuidad imaginativa que permite la integración de lo infinito, estando en la tierra y en movimiento al mismo tiempo, para alcanzar la profundidad de lo universal, expresado de canto en canto desde un ideal del amor a lo humano y a la poesía. 

Los poetas estamos todavía en esta tierra para hacer soñar al más inhumano.

Los poetas a veces morimos agotados de gritar: “¡Basta ya de egoísmos!”

Anagogías, “El infinito y su reflejo”, Canto VII.

Bibliografía consultada:

  1. De la Fuente, José Luis, “Una iniciación melódica al final del camino: Anagogías de Raquel Señoret”, visto en: http://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/13875/Castilla-1990-15-UnaIniciacionMelodicaAlFinalDelCamino.pdf;jsessionid=625E386A65DB49C6688C840ADC08F5AD?sequence=1
  • Teitelboim, Volodia. (2002) Huidobro. La marcha infinita. 2ª ed.  Santiago de Chile, Edit. Sudamericana.

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